Sobre nosotros

Nacimos de una hora concreta: las 18:00, después de un día entero sentado

Spines-se empezó como una frustración muy corriente: pasar el día encorvado delante de una pantalla y notar, cada tarde, la misma tensión entre los omóplatos que ningún estiramiento de dos minutos conseguía soltar del todo.

Probamos de todo: cojines, rodillos, sesiones puntuales de fisioterapia que aliviaban un rato y poco más. Lo que echábamos en falta era algo intermedio — no un aparato complicado lleno de botones, ni tampoco un simple cojín que no hacía nada. Algo que aprovechara el propio peso del cuerpo para abrir el pecho y extender la columna, sin necesitar aprender nada ni depender de nadie.

Por qué un arco

La forma en arco no es casualidad: es la manera más simple de conseguir una extensión pasiva de la columna dorsal, la zona que más se cierra al escribir o mirar el móvil. Un solo gesto — tumbarse encima — sustituye a rutinas de estiramiento que casi nadie mantiene más de una semana.

Nuestra manera de hacer las cosas

  • Sencillez antes que tecnología. Preferimos una pieza mecánica bien resuelta a un gadget con pilas que se estropea al año.
  • Cinco minutos, no una hora. Si un hábito no cabe en la vida real, no se mantiene. Todo lo que hacemos está pensado para encajar en un rato pequeño del día.
  • Honestidad sobre lo que esto es y no es. Spines-se es un accesorio de bienestar postural, no un tratamiento médico. Lo decimos claro en cada producto, y recomendamos consultar con un profesional ante cualquier duda de salud.

A quién nos dirigimos

A quienes pasan el día sentados — en una oficina, delante de un ordenador, conduciendo — y notan que el cuerpo se les queda con la postura del último rato. No prometemos milagros: prometemos una forma sencilla y honesta de dedicarle cinco minutos al día a algo que casi todos hemos ido posponiendo.

Gracias por confiar en nosotros. Cualquier duda, aquí estamos.